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Vacunas, vacunación y cadena fría - Columna AMVEB Laguna

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La complejidad en la planificación, la gestión y la ejecución de los programas de inmunización en Ganado Lechero es cada vez mayor y depende de un conjunto de elementos que van desde la elección de las estrategias a utilizar, los productos biológicos seleccionados y los procedimientos, hasta los individuos implicados en su ejecución; uno de los puntos clave en el éxito de la implantación de un programa de vacunación, como parte de un programa de sanidad en el hato, es la garantía del manejo adecuado de los productos dentro de la "Cadena de Temperatura Controlada" o  CTC.

¿Qué es la Cadena de Temperatura Controlada?, La CTC o "cadena fría" o "cadena de frío" como se le conoce coloquialmente, es una cadena de suministro de frío que debe mantenerse intacta y que garantiza a un consumidor que el producto biológico que recibe, se ha mantenido durante las fases de producción, almacenamiento, transporte, distribución y venta dentro de un rango de temperaturas establecido por la normatividad vigente. El Departamento de Inmunización, Vacunas y Biológicos y el Comité Consultivo sobre Logística y Tecnología de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como organismo internacional y los órganos consultivos como CONASA y CONAPROZ a nivel nacional a través de las NOM Zoosanitarias de la SAGARPA en concordancia con la normatividad internacional definen las políticas que se deben seguir en el manejo, transporte y aplicación de los productos biológicos, en el caso de nuestra competencia, biológicos veterinarios como las vacunas, bacterinas, antígenos, sueros y reactivos.

¿Cuál es la temperatura correcta? El intervalo de temperatura permitido en las CTC en la industria farmacéutica veterinaria es de 2 hasta 8°C. Es decir, en condiciones de refrigeración evitando rangos superiores que deterioren las proteínas termolábiles (los antígenos son en definición una proteína) o inferiores que impliquen la congelación y el daño estructural y osmótico entre otros. De este punto en adelante la manipulación y correcta aplicación dependen de la supervisión del Médico Veterinario Zootecnista, en cada nivel de aplicación, cuidando todos los aspectos relativos a la cadena de frío, a la logística, la termoestabilidad de las vacunas y a la coordinación y ejecución de los programas. El personal debe ser capacitado en el uso del equipo de refrigeración, en el empaque de las vacunas, en su disposición a la recepción, en la técnica de almacenamiento, en el estricto control de la temperatura durante el almacenamiento, en el manejo del inventario y en la correcta aplicación para una adecuada inmunización. Los factores de mayor influencia en la estabilidad de las vacunas son la temperatura y la luz, la humedad afecta a las vacunas liofilizadas, el tiempo afecta a las vacunas de microorganismos vivos, la luz afecta a las vacunas de virus vivos y finalmente la temperatura tiene efecto acumulativo en todo tipo de biológicos.

¿Cuál es el equipo, materiales y manejo correcto para mantener una CTC óptima?. Es bien conocida la ley física "el aire caliente siempre tiende a subir, mientras que el aire frío tiende a bajar". Por esta razón, todos los equipos aprobados por OMS, OPS y UNICEF cuentan con diseño "horizontal" para el transporte de vacunas, ya que este diseño permite que la temperatura se conserve en condiciones óptimas así sea abierto, esta es una de las razones por las cuales los refrigeradores horizontales logran mantener la temperatura por debajo de 8ºC. hasta por 48 horas a una temperatura ambiental extrema de 43ºC. Por esta razón en el almacenamiento, transporte y distribución de vacunas se recomienda el uso de neveras portátiles, cajas isotérmicas (Transportes refrigerados) o porta-vacunas horizontales. La utilización de uno u otro elemento estará condicionado por el tipo de vacunas a transportar, el volumen, la temperatura ambiente durante el transporte y el tiempo máximo de recorrido. Como norma general deberán utilizarse neveras portátiles dotadas de acuerdo al contenedor de un número preciso de acumuladores de frío o "Refrigerantes" de uso general (bolsas plásticas con un gel a base de Carbopol ó Carboximetilcelulosa) y un controlador de temperatura ya sea un termómetro electrónico, analógico o cintas comerciales termosensibles como indicadores. En todo caso deberá tenerse en cuenta la "duración de la refrigeración", es decir el tiempo que tarda, sin aberturas, la temperatura interior en pasar de -3ºC a 10ºC tras la exposición a una temperatura ambiente de 43ºC.

¿Cuál es la duración estimada de refrigeración o autonomía? Para los porta-vacunas entre 7-36 horas, para las neveras portátiles de mayor cubicaje entre 36 y 48 horas y para cajas isotérmicas de hasta 50 horas. Siempre hay que recibir el producto y verificar la temperatura en que se recibió si es posible con un termómetro de punto láser o a nivel de establo con un termómetro de mercurio o verificando que los refrigerantes estén sólidos y el producto se reciba fresco. Tras la recepción de los biológicos se deben registrar: Fecha de recepción, procedencia, temperatura de recepción, tipo de vacuna, presentación (unidosis/multidosis), número de dosis, lote y fecha de caducidad.

¿Cómo recibirlos y almacenarlos? Otro punto crítico es el almacenaje en la recepción, las siguientes recomendaciones se deben aplicar para el manejo y mantenimiento de refrigeradores para asegurar la calidad de las vacunas: Instalar el refrigerador a la sombra y lejos de toda fuente de calor y luz directa del sol, a unos 15 cm. de distancia, como mínimo de la pared y del techo, en posición perfectamente nivelada. Debe tener un termómetro analógico o digital de máximas y mínimas, son muy comunes, confiables y de bajo precio. Diariamente, se debe verificar la temperatura interior del refrigerador, que debe mantenerse entre 2ºC y 8ºC y registrarlo en una bitácora u hoja de control. Pruebas realizadas a una temperatura ambiente de 43ºC, confirmaron que un refrigerador tarda 120 minutos en recuperar la temperatura interna. Y no se le olvide, nunca congelar algún tipo de biológico veterinario utilizado como inmunógeno.

¿Cómo manejar la aplicación? Finalmente en la fase de aplicación se utilizan cajas y termos de pequeñas dimensiones de poliuretano y poliestireno. Son indicados para cumplir actividades de vacunación. Según el tipo y calidad del termo, puede mantener y conservar las vacunas por lapsos de 4 a 8 horas. Ya sea un producto "RTU", "listo para su uso" o liofilizado con diluyente, siempre verificar que el producto se reconstituya en la forma correcta sin periodos prolongados de espera, manipulación, ni exposición a la luz y al calor del sol y al calor corporal del vacunador. Es en esta fase cuando se producen el mayor número de errores en la manipulación de vacunas y la mayor frecuencia de fallos en el mantenimiento de la cadena de frío siendo a la vez, en esta fase, donde estos fallos o errores, no son percibidos y  suelen ser irreversibles. Años de investigación, normas elaboradas de producción, productos de calidad, transportes eficientes, almacenamiento adecuado, logística y distribución, diagnósticos acertados, programas de salud del hato, la economía del ganadero y la sustentabilidad del negocio lechero pueden verse comprometidas en un momento por un mal manejo de la cadena fría y la falta de supervisión responsable de un verdadero especialista . Para mayor información consulte al Médico Veterinario Zootecnista, especialista certificado y aprobado en campañas.

Para mayor información consulte al Médico Veterinario Zootecnista especialista certificado.

arturosanchezmejorada@msn.com

www.amveblaguna.com

 

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