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Resultados del estado epidemiológico de explotaciones ganaderas en diferentes regiones de México referente a IBR, BVD y VRSB

  • Hipra
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  • Septiembre 23, 2020
  • 730
Autor: Hipra


INTRODUCCIÓN:


Las enfermedades virales del ganado bovino causadas por IBR-BVD afectan gravemente a la economía de las granjas ya que ocasionan un fuerte impacto en los índices reproductivos presentando una distribución mundial, observándose en México desde hace décadas. El Virus Sincitial (BRSV) es el responsable de hasta el 70% de los brotes de neumonía1 que dañan el crecimiento de las terneras y becerros de engorda.


Para su prevención no sólo son necesarias las vacunas, sino que el diagnóstico y la bioseguridad han de formar parte del plan de prevención, tal como se ha puesto de manifiesto en los programas europeos de control y prevención de estas enfermedades, que han conseguido no sólo el control sintomático de las enfermedades, sino la erradicación de IBR-BVD en amplias zonas de Europa, siendo el único continente donde la mayoría de las granjas han conseguido el estatus, libre de IBR-BVD en donde ya existen comarcas y países declarados libres de dichas enfermedades.


El uso de vacunas vivas de IBR y BVD en el mercado mexicano dificulta el diagnóstico a través de serología, impidiendo un conocimiento real de las seroprevalencias de estos virus en el país y el estatus sanitario de cada establo. Por ello, la aparición de nuevas tecnologías de diagnóstico molecular, como la PCR, nos permite tener un conocimiento más preciso de la presencia real de estos virus en las granjas.


Con motivo del lanzamiento en México de la vacuna NASYM®, una vacuna monovalente de Virus Sincitial y la primera en el mundo de doble vía de administración, INTRANASAL e INTRAMUSCULAR, HIPRA realizó un muestreo en establos lecheros y corrales de engorda del país para tener un conocimiento más preciso del peso de cada uno de estos virus en presencia de enfermedad respiratoria. Concretamente el estudio se centró en los estados de Querétaro, Jalisco, Aguascalientes, Chihuahua, Durango y Coahuila, las cuales suponen más del 70% de la producción de leche en México, pudiendo considerarse zonas muy representativas de la realidad del país.


HIPRA es una multinacional farmacéutica enfocada en la prevención que desarrolla biológicos para la Salud Animal, además cuenta  con centros de diagnóstico propios (DIAGNOS) que dan soporte a los programas vacunales de control de las enfermedades. Uno de ellos es DIAGNOS México, centro donde se analizaron las muestras.


Material y métodos.


En este estudio, se ha determinado la presencia de los agentes relacionados con el CRB en establos con enfermedad respiratoria entre enero y marzo de 2020. Estas muestras (n=49) han sido recogidas de 45 explotaciones bovinas de leche y carne situadas en los estados mexicanos de Querétaro, Jalisco, Aguascalientes, Chihuahua, Durango y Coahuila.


Las muestras fueron enviadas por los veterinarios o responsables de las explotaciones al laboratorio privado de DIAGNOS MEXICO (HIPRA) dentro del servicio de diagnóstico BOVIRESP® con el objetivo de identificar los posibles agentes víricos presentes en las granjas con problemas de CRB. Junto a las muestras enviadas se indicaba la edad de los animales muestreados según 4 categorías (<6 meses; 7-12 meses; >12 meses; sin datos de edad).


BOVIRESP® es un kit para la toma de muestras de exudado nasal mediante hisopos de 4 animales diferentes de un mismo lote con sospecha de excreción viral. Las muestras son impregnadas en una tarjeta FTA que se deja secar según las instrucciones del fabricante y se envía al laboratorio. En el laboratorio, las muestras fueron procesadas siguiendo los procedimientos estándar validados. Brevemente, se extrae el ADN y el ARN de las FTA (QIAmp DNA y RNeasy minikit. Qiagen), el cual será utilizado para para la amplificación específica del material genético de IBR, BRSV y BVD. La detección de los 3 virus se llevará a cabo mediante 3 PCR en tiempo real previamente publicadas2,3,4. Un informe final con los resultados obtenidos fue generado para cada granja.


En este estudio, los resultados de cada explotación fueron analizados considerándose un rancho positivo si al menos una de las muestras enviadas era positiva en el informe enviado. Todos los datos fueron recogidos y analizados usando Microsoft® Excel. Se realizó el análisis descriptivo de la prevalencia de los diferentes patógenos en función de la edad de los animales.


Resultados


De los 49 informes realizados, el 16,3% fue positivo a IBR, el 20,4% fue positivo a DVB y la gran mayoría, un 59,2%, fue positivo a BRSV. Al tratarse de PCR, estos resultados demuestran la circulación de los virus identificados durante el momento en el que se padece enfermedad respiratoria, de lo cual se puede deducir que son agentes causales implicados en el momento de la recogida de muestras.


El grueso de los datos  corresponde a animales de la categoría “becerros/as menores de 6 meses”. Para esta categoría existen 35 informes, de los cuales el 11,4% fue positivo a IBR, el 22,9% fue positivo a DVB y, de nuevo, la gran mayoría (60%) fue positivo a BRSV. Para el resto de categorías, el número de muestras es pequeño, de modo que los datos son difíciles de interpretar y probablemente no representativos.


Discusión


El CRB es la causa más común de enfermedad y muerte en bovinos5, especialmente en edades tempranas. Normalmente, los virus actúan como iniciadores de la enfermedad respiratoria y son responsables de brotes explosivos con altas morbilidades. Sin embargo, aunque se engloben a algunos de los principales virus (BRSV, IBR, DVB o PI3) dentro de las mismas vacunas para prevenir el CRB, éstos se comportan de manera muy diferente, tanto a nivel epidemiológico, como a la hora de producir patología. Es necesario tener en cuenta las particularidades de cada agente a la hora de confeccionar planes de vacunación si se busca una protección óptima.


Las prevalencias de BRSV relacionadas con problemas respiratorios encontradas en este estudio (59,2%),  corresponden con las reportadas previamente (60-70%) por otros autores1,6, siendo la causa más importante de infección del tracto respiratorio inferior7.


Cabe resaltar que la técnica de recogida de muestras en el presente estudio fue por hisopo nasal. El tropismo del BRSV es exclusivamente respiratorio, siendo mayor por las vías respiratorias bajas que por las altas. Probablemente por este motivo, cuando se toman muestras para determinar la presencia de BRSV en animales con síntomas respiratorios, el porcentaje de positivos es mayor si la toma de muestras se realiza de vías respiratorias bajas (lavado bronco-alveolar o trans-traqueal) que cuando se toma de vías respiratorias altas (hisopos nasales)8. A la vista de esta evidencia, es posible especular que la prevalencia de BRSV sea incluso mayor que la reflejada en el presente estudio.


Si bien las prevalencias referidas en este estudio están únicamente asociadas a brotes de respiratorio, en estudios de seroprevalencia en México, se ha reportado que un 93,2% de los rebaños son positivos a BRSV9. Estimaciones de este tipo son más difíciles de realizar en el caso de DVB o IBR, ya que una práctica habitual del mercado mexicano es la utilización de vacunas vivas no marcadas para estos virus. El uso de este tipo de vacunas no permite diferenciar animales vacunados de animales infectados, al contrario de lo que ocurre con vacunas inactivadas o marcadas, lo cual complica el control de ambas enfermedades.


Encontrar diferencias tan marcadas en animales jóvenes (menores de 6 meses) entre las prevalencias de BRSV (60%) y DVB e IBR (22,9 y 11,4%, respectivamente), puede deberse en gran medida a la diferencia en la eficacia de la inmunidad calostral ante cada agente:

  • IBR: La inmunidad pasiva frente a IBR, proveniente del calostro de vacas inmunizadas (vacunadas), ha demostrado ser efectiva para proteger a los becerros de la forma respiratoria. Además, esta inmunidad pasiva protege frente a la reinfección con IBR y reduce la excreción viral. Los anticuerpos calostrales previenen su distribución sistémica y la viremia10.


Del mismo modo, estos anticuerpos reducen significativamente la multiplicación del virus vacunal en la parte alta del tracto respiratorio11, lo cual puede reducir la eficacia de vacunas intranasales de IBR en becerros con buena inmunidad calostral y disminuir la inmunidad pasiva al mismo tiempo. En otras palabras, el uso de vacunas intranasales frente a IBR en los primeros días de vida, puede resultar contraproducente. En torno a los 3-4 meses de edad puede ser un buen momento para administrar vacunas frente a IBR evitando la interferencia con anticuerpos maternales10, sin permitir períodos de riesgo cuando los becerros están bien encalostrados.
 

  • DVB: Igualmente, la inmunidad pasiva frente a DVB también protege frente a la infección y la enfermedad clínica durante los primeros meses de vida12. De modo que la estrategia vacunal puede ser muy similar a la de IBR en este sentido.
     
  • BRSV: al contrario a lo que ocurre con IBR o DVB, la inmunidad pasiva en el caso del BRSV tiene poca capacidad de protección, no es suficiente para prevenir la enfermedad y tiene muy corta duración13.


Sin embargo, esta inmunidad pasiva sí que puede interferir con la vacunación; una forma de evitar esta interferencia en el caso del BRSV es la administración de la vacuna por vía intranasal. Teniendo en cuenta que la mayor incidencia de BRSV se da en becerros jóvenes, es evidente la importancia de utilizar vacunas intranasales de BRSV desde los primeros días de vida para proteger frente al CRB.


Teniendo en cuenta la evidencia científica mencionada y los resultados obtenidos en este estudio, en líneas generales, parece razonable aconsejar el uso de una vacuna intranasal frente a BRSV desde los primeros días de vida. Por otro lado, la introducción de vacunas inactivadas en el secado reforzaría la inmunidad calostral frente a IBR-DVB y en la recría podríamos conocer el estatus sanitario de la granja mediante serología, lo cual permitiría adaptar los programas vacunales y de bioseguridad a la realidad concreta de cada una de ellas.


Finalmente, es aconsejable acompañar la vacunación con otras herramientas del plan control y prevención como es el diagnóstico, de manera que nos permita evaluar la eficacia de las medidas de prevención adoptadas. Como ya se mencionó, el uso de vacunas vivas impide conocer el estatus sanitario (prevalencia) real de IBR o BVD de cada granja.


Que después de treinta años de uso de vacunas virales haya todavía un número significativo de granjas con circulación viral de IBR y DVB debería ser un motivo para la reflexión y el replanteamiento de los programas vacunales y de vigilancia en la lucha contra estas enfermedades.


Consultar más  información sobre Nasym® 


Consultar más  información sobre Hiprabovis® 4


Referencias


1- Elvander (1996) Severe respiratory disease in dairy cows caused by infection with bovine respiratory syncytial virus, Vet Rec, 138:101-105

2- Wang et al. (2007). Validation of a real-time PCR for the detection of bovine herpesvirus 1 in bovine semen. J Virol Methods, 144(1-2):103-8.

3- Hakhverdyan et al. (2005). Evaluation of a single-tube fluorogenic RT-PCR assay for detection of bovine respiratory syncytial virus in clinical samples. J Virol Methods, 123(2):195-202.

4- Hofmann et al. (1994). Rapid characterization of new pestivirus strains by direct sequencing of PCRamplified cDNA from the 5’ noncoding region. Arch Virol, 139(1-2):217-29.

5- Holmana et al. (2015) The nasopharyngeal microbiota of feedlot cattle that develop bovine respiratory disease. Vet. Micro., 180: 90-95

6- Schelcher et al. (1990) Approche seroépidémiologique des troubles respiratoires épizootiques des veaux d’Aveyron: rôle du virus respiratoire syncytial, Rev Med Vet, 141:117-123.

7- Valarcher (2007) Bovine respiratory syncytial virus infection. Vet Res, 38: 153-180.

8- Doyle et al. (2017) Agreement Among 4 Sampling Methods to Identify Respiratory Pathogens in Dairy Calves with Acute Bovine Respiratory Disease. J Vet Intern Med; 31:954–959

9- Figueroa-Chávez et al. (2012) Detection of antibodies and risk factors for infection with bovine respiratory syncytial virus and parainfluenza virus 3 in dual-purpose farms in Colima, Mexico Trop Anim Health Prod 44:1417–1421

10- Petrini et al (2019) Antibody Responses to Bovine Alphaherpesvirus 1 (BoHV-1) in Passively Immunized Calves. Viruses , 11: 23-38

11- Mechor et al. (1987) Protection of Newborn Calves against Fatal Multisystemic Infectious Bovine Rhinotracheitis by Feeding Colostrum from Vaccinated Cows. Can. J. Vet. Res. 51: 452–459.

12- Lindberg (2003) Bovine viral Diarrhoea virus infections and its control. A review, Veterinary Quarterly, 25:1-16

13- Kimman et al. (1988) Epidemiological study of bovine respiratory syncytial virus infections in calves: influence of maternal antibodies on the outcome of disease. Vet Rec. 123:104–109.

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