• u
    • REGÍSTRATE AQUÍ
  • INICIAR SESIÓN

Alternativas para una ovinocultura sustentable en condiciones de pastoreo

  • Q
  • Enero 09, 2019
  • G
  • 1147
  • 0
  • j
  • 0
i
Autor: Cristino Cruz Lazo
Colaboradores: Hugo Pérez Ramírez
  • A
  • A
  • A

Introducción

La población de ovinos en el mundo es de 1,195’624,522 cabezas. Los países con mayor población son China 194’927,000 cabezas, Australia con 72’612,000 e India con 63’000,000. México tiene 8’834,241 cabezas y los estados con mayor población son Estado de México con 1’410,238 cabezas, Hidalgo con 1’206,663, Veracruz con 666,805, Puebla con 521,458 y Oaxaca con 503,384 (SIAP, 2015).

En el año 2012 la producción nacional de carne ovina fue 57,691 toneladas y representó 70 % del consumo nacional de carne de borrego. Seis entidades concentraron 55.6 % de la producción de carne en canal siendo que los estados con mayor contribución de carne a la demanda fueron el Estado de México con 8,527, Hidalgo con 7,239, Veracruz con 4,901, Puebla con 4,028, Zacatecas con 3,829 y Jalisco con 3,602 (Arteaga, 2014).

En la actualidad ya se le presta mayor atención al medio ambiente, debido al efecto del sobrecalentamiento global y su impacto en el clima que provocan fenómenos meteorológicos extremos como sequías extremas, lluvias intensas, aumento en el nivel del mar y acidificación del océano.

En México la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes del sector agropecuario equivalen al 12.3 % respecto al total de las emisiones nacionales. Una de las críticas a los sistemas de producción con rumiantes, en pastoreo o en estabulación, es que contribuyen a la producción de estos GEI, principalmente de metano.

Nuestro país es el onceavo país emisor de GEI del mundo y segundo en Latinoamérica después de Brasil. De acuerdo con el reporte 2014 del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), los GEI son los causantes del calentamiento global; este señala que México contribuyó con 733 toneladas métricas de carbono liberadas a la atmósfera, que equivalen al 1.68 % de las emisiones totales del mundo (43,737.3 tm).

En México la mayor parte de los gases contaminantes en forma de toneladas métricas (Tm) de carbono vertidas a la atmósfera, al igual que en el resto del mundo, proviene del sector energético (497.7 Tm), los desechos de la actividad humana generan 110.4 Tm, la agricultura que incluye a la ganadería 83.5 Tm, y la industria 41.4 Tm.

Los países que más contribuyen a la emisión de GEI son (en orden de acuerdo a la cantidad de emisiones): China, USA, UEE, India, Rusia, Japón, Brasil, Indonesia, Alemania, Irán y México, estos 11 países contribuyen con el 73% del total de contaminantes y el resto del mundo con 27%. En todos los casos el sector que más contamina es el energético.

El incremento en la temperatura afecta gran parte del territorio nacional y todo indica que de no realizar ninguna acción este incremento continuará y a corto y mediano plazo disminuirá la precipitación pluvial. De acuerdo con WRI, el sector agropecuario utiliza cerca del 75 % del agua para el desarrollo agrícola y pecuario, pero existe el riesgo de que se pueda ver limitado.

Por su importancia, se deben realizar acciones que mitiguen las emisiones de GEI y que permitan la conservación y uso sustentable del suelo, agua y vegetación tales como: realizar una eficiente reconversión productiva en la agricultura, hacer uso eficiente de fertilizantes, aplicar el método de labranza de conservación, usar estrategias para la captura de carbono y reducción de óxido nítrico en la agricultura, evitar el uso del fuego (roza), mejorar las técnicas de cultivo, así como el control y la disminución de emisiones entéricas y manejo de estiércol.

En el sector pecuario, la emisión de metano entérico es la principal fuente de emisión de gases de efecto invernadero, según la información existente representa 30 % de las emisiones de metano de origen antropogénico y 50 % de las provenientes del sector agrícola. El metano (CH4) es un gas de efecto invernadero con 23 veces mayor potencial de calentamiento global que el dióxido de carbono (CO2) y un tiempo de vida media de 10 años en la atmósfera. De acuerdo con la FAO (2006) se producen más GEI en sistemas de producción de carne por rumiantes que por monogástricos. Así los rumiantes producen el 64-78% de los GEI de las actividades agropecuarias, de los cuales los bovinos de leche producen cerca del 30 %, los de engorda 35 %, los ovinos 7 % las cabras 5 %, siendo el metano (CH4) el más importante.

En la actualidad la intensidad de emisión varía ampliamente dentro y entre regiones geográficas y sistemas de producción, especialmente para los productos procedentes de animales rumiantes (carne y leche), y en menor grado para productos de cerdo y aves de corral. Los sistemas intensivos de producción animal tienden a tener mayores emisiones totales de GEI, pero su intensidad de emisión es menor que en los sistemas extensivos de bajo rendimiento. La producción de metano en los rumiantes se da principalmente por fermentación entérica (eructo =~80 %) y por el estiércol (~20 %). Los pequeños rumiantes se encuentran entre los que menos aportan a la emisión de GEI, pero se recomienda la aplicación de prácticas de mitigación para disminuir su aportación, entre ellas:

  • Selección de animales más eficientes en el aprovechamiento de los alimentos.
  • Manejo de pasturas de mejor
  • Utilización de suplementos disponibles en la región.

Prácticas y Opciones: Alternativas para mitigar la emisión de gases de efecto invernadero en la ganadería ovina

Entre las estrategias para mitigar las emisiones de CH4 se ha propuesto: reducir el número de rumiantes en pastoreo, aumentar el número de animales no rumiantes, manipulación genética de los microorganismos ruminales metanogénicos, desarrollo de razas que produzcan menor cantidad de metanos, el establecimiento de sistemas agrosilvopastoriles, y mejorar la nutrición; esta última parece ser la de mayor potencial en términos de simplicidad y factibilidad.

Mejora de la nutrición de los animales

Uno de los factores más limitantes en la producción animal en trópico, y particularmente en la producción de ovinos, es la alimentación pues a pesar de que existe un alto potencial para la producción de forrajes, existe una marcada estacionalidad en su crecimiento. La mayoría de las veces los forrajes no alcanzan a cubrir las necesidades nutricionales de los ovinos, sobre todo en las etapas de mayores requerimientos como es el periodo de lactancia de las ovejas y crecimiento de los corderos. En general, los forrajes del trópico tienen bajo contenido de proteína y un alto contenido de fibra detergente neutro (FDN) que limita su consumo por los ovinos, alto contenido de fibra detergente ácido (FDA) que reduce su digestibilidad, y en consecuencia tienen bajo contenido de energía metabolizable (EM).

En relación a los que se alimentan en regiones templadas, los animales en pastoreo en regiones tropicales consumen forrajes de menor calidad. La razón de ello es que los forrajes tropicales son ricos en carbohidratos estructurales y a pesar de que tienen mayor producción de materia seca que los forrajes de regiones templadas, los pastos tropicales envejecen y se lignifican más rápidamente. Así, a pesar de que los forrajes de las regiones tropicales tienen un gran potencial de producción, su principal desventaja es el pobre valor nutricional para cubrir los requerimientos de los ovinos particularmente durante la lactancia, de ovejas y corderos, y de los corderos en crecimiento y finalización.

La producción de metano entérico constituye una pérdida energética para los rumiantes que representa entre 2 a 12 % de la energía bruta consumida. Por ello se propone que para disminuir las emisiones de metano entérico, una estrategia puede ser aumentar la productividad animal (al disminuir las pérdidas energéticas). La manipulación nutricional para suprimir la formación de metano en el rumen e intestinos de los rumiantes o metanogénesis, como parte del proceso digestivo incluye la utilización de forrajes de alta calidad, alta proporción de granos en la dieta, el uso de compuestos químicos, ácidos orgánicos, ionóforos y probióticos y dietas ricas en ácidos grasos insaturados.

Efectos de la nutrición

Una buena nutrición permite que los animales expresen su potencial genético (Figura 1) para mayor crecimiento durante su desarrollo y para una mayor fertilidad y prolificidad, lo cual se reflejará en mayores ganancias de peso, mayor número de hembras preñadas, mayor número de corderos nacidos y destetados y menor mortalidad en todas las etapas productivas. Por el contrario, una mala nutrición impide que los animales manifiesten su potencial genético, incrementa su mortalidad, hay pobres ganancias de peso así como mayor susceptibilidad a las enfermedades y parasitosis, lo que finalmente se traduce en mayores costos de producción y menores ingresos.



Impacto económico de la alimentación

Desde el punto de vista económico, la alimentación representa cerca del 70 % de los costos de producción, por lo que es importante que en las regiones de trópico, el pastoreo sea la base de la alimentación y se pueda complementar con fuentes de alimentación de fácil acceso y bajo costo. De ahí la importancia de identificar las fuentes de alimentación complementaria con las que se puede contar. Por ello, es necesario que antes de implementar cualquier actividad empresarial relacionada a la producción de ovinos, se conozca cuáles son las fuentes de alimentación base y con cuales alimentos complementarios se cuenta, para ofrecer una adecuada alimentación y nutrición en las diferentes etapas fisiológicas por las que atraviesan los ovinos durante su vida productiva.

Disponibilidad y valor nutritivo de forrajes tropicales

En el trópico existe una gran variedad de pastos que pueden servir como base de la alimentación de los ovinos, entre los más conocidos se encuentra el pasto estrella de santo Domingo (Cynodon nlemfuensis), diferentes especies del género Braquiaria, como el pasto insurgentes (Brachiaria brizantha), algunas variedades híbridas como el pasto caimán (Brachiaria híbrida 1752), el pasto Oaxaca (Brachiaria híbrida 1792), y algunas variedades de porte rastrero como la Brachiaria arrecta. También hay pastos de porte erecto como los del género Panicum maximum (Aruana, Guinea, Tanzania) y algunas gramas nativas del género Axonopus y Paspalum. Todos estos pastos son altamente productivos en términos de producción de forraje pero tienen un bajo valor nutritivo. En términos de energía tienen alrededor de 1.8 Mcal de energía metabolizable por kg de materia seca (MS), por lo que hay la necesidad de hacer una complementación alimenticia, particularmente durante la lactancia de las ovejas reproductoras y durante el crecimiento de los corderos.

Alternativas de complementación

En el estado de Veracruz existen diversas alternativas de complementación alimenticia tales como: la conservación de forraje en forma de heno (Figura 2) o ensilados, la siembra de leguminosas para formar bancos de proteína, el uso de subproductos agroindustriales como el grano de cervecería, la cáscara de cítrico, cáscara de piña, o residuos de pan.



En la región Centro – Norte de Veracruz se cultivan grandes extensiones de cítricos como naranja (Citrus sinensis), toronja (Citrus paradisi) y limón (Citrus lemon). Parte de estas frutas se comercializan de forma directa y parte se procesa para la extracción de jugo y por ello continuamente se genera gran cantidad de pulpa o cáscara fresca (Figura 3) que se utiliza como pastura para el ganado (Figura 4).




Manejo eficiente del pastoreo

El uso de sistemas de pastoreo eficientes mediante periodos de ocupación cortos, de uno a tres días (pastoreo de alta densidad, intensivo, holístico), permiten que los animales aprovechen el forraje en su mejor estado nutritivo, asegurando suficiente comida y evitando el sobre pastoreo. Otra práctica es resembrar o renovar praderas cuando sea necesario y fertilizarlas de acuerdo a los resultados de análisis químicos del pasto y del suelo.

Una actividad importante que se recomienda realizar en la unidad de producción es el plantar arbustos o árboles comestibles por los rumiantes, que además sirven para retener el suelo si el terreno es quebrado, o plantarlos en líneas orientadas de oriente a occidente si es plano con el objetivo de disminuir la sombra sobre la pradera y no afectar el crecimiento del pasto al pasar el sol sobre los árboles, y proporcionar también sombra al ganado; así como cultivar leguminosas de cobertura bajo los árboles para proteger el suelo y fertilizarlo con nitrógeno.

Existen numerosas especies de plantas y árboles que se pueden utilizar como forraje y pueden ser aprovechados, sobre todo si son nativas del lugar donde se tiene a los ovinos. En nuestra región entre las especies más utilizadas encontramos: Cocuite (Gliricidia sepium), Pichoco o Colorín (Erythrina sp.), Guaje (Leucaena leucocephala), Ojite o Ramón (Brosimum alicastrum), Frijol de árbol (Cajanus cajan), Hibisco oTulipán (Hibiscus rosasinensis), Morera (Morus alba), Guácimo, (Guazuma ulmifolia), Chote (Parmentiera sp), Parota o Guanacaste (Enterolobium cyclocarpum), Frijolillo (Cojoba arborea), entre otros (Figura 5).


En el Módulo de Producción Ovina (MPO) del CEIEGT se han implementado algunas de estas recomendaciones, principalmente en la parte de alimentación, enfocándose en la mejora del aporte alimenticio por etapas productivas (proteína y energía). También se siembran árboles para cercos vivos, sombra y corte como Cocuite (Gliricidia sepium), Pichoco (Eritrhyna sp) y el Guácimo (Guazuma ulmifolia), Figura 6; y la siembra de arbustos de cobertura como el Guaje o Leucaena (Leucaena leucocephala) y herbáceas como el botón de oro (Tithonia diversifolia, Hemsl.) Figura 7. Los cuales eventualmente sirven también como forraje para los ovinos, sobre todo en épocas críticas (sequía), o se utilizan como banco de proteína para animales con altos requerimientos de nutrientes como las hembras en lactación y los corderos en crecimienrto (2 a 6 meses de edad).



Otros aspectos que se proponen son: la selección de animales productivamente más eficientes y que generen menos metano entérico en sus procesos digestivos; el uso de alimentos y forrajes con menor efecto en la emisión de gases de efecto invernadero (plantas con taninos condensados como la Leucaena y el uso de granos); Mejorar la salud y la reproducción de los ovinos en pastoreo mediante adecuados programas de medicina preventiva; y la diversificación de las actividades de producción (siembra de árboles maderables y/o que sirvan como fuentes de alimentación).


Conclusiones

  • La ovinocultura en las zonas tropicales es una actividad con tendencia a incrementarse por la demanda que existe de sus productos, principalmente la carne.
  • Los rumiantes contribuyen la producción de gases de efecto invernadero (GEI) por la generación de metano por la vía entérica (eructos y estiércol).
  • Bajo condiciones de pastoreo la producción de esos gases son menores en los ovinos.
  • Existen alternativas para disminuir la producción de los gases de efecto invernadero por los rumiantes.
  • Las mejoras en alimentación pueden disminuir la producción de gases de efecto invernadero por los rumiantes además de permitirles manifestar su potencial genético en crecimiento y reproducción.
  • La utilización de complementos alimenticios disponibles en la región pueden ayudar a mejorar la calidad de la dieta consumida por los rumiantes y disminuir la producción de GEI.
  • La siembra de árboles (sistemas agrosilvopastoriles), arbustos o herbáceas que sirvan de alimento a los rumiantes pueden disminuir también el efecto de los GEI y evitar el aumento en la liberación de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera.

Bibliografía

Arteaga J. Situación actual del mercado de los productos ovinos. Sistema Producto Ovino. México. 2014. Disponible en: http://spo.uno.org.mx/wp-content/uploads/informe2013/noroeste/situacionactualdelaproducciondeovin osnl051113.pdf.


FAO. 2013. Mitigation of greenhouse gas emissions in livestock production: A review of technical options for non-CO2 emissions. FAO Animal Production and Health Paper 177. Gerber PJ, Henderson B and Makk HPS (Eds). Rome. Disponible en: http://www.fao.org/docrep/018/i3288e/i3288e.pdf.


Instituto de Recursos Mundiales (WRI). 2017. CAIT Climate Data Explorer. Disponible en: http://www.wri.org/blog/2017/04/interactive-chart-explains-worlds-top-10-emitters-and-how-theyve-changed


SEMARNAT. 2014. El medio ambiente en México 2013-2014. Disponible en: http://apps1.semarnat.gob.mx/dgeia/informe_resumen14/05_atmosfera/5_2_2.html

SIAP, 2015. Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. Ovino Población Ganadera 2006-2015. Disponible en https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/166001/ovino.pdf

 

COMENTARIOS

martin cruz | México, México
07 de Ene, 2019 08:51:55 am
  • 1
  • j
  • 0

RESPONDER

Me gustaría poder contactar al investigador del presente artículo... un servidor es consultor para temas de ganadería sustentable en la región subtropical del Estadod de México... Atte. Martín Cruz López ctagropai@hotmail.com

 

COMENTAR ESTE ARTÍCULO

S

Para comentar sobre este artículo es necesario ser un usuario registrado.

Si aún no tienes tu cuenta, puedes crearla fácilmente y disfrutar de contenido exclusivo.

Derechos reservados © 2000 - 2019, Pecuarios.com, Aviso de privacidad